¿Se puede escuchar activamente en una conversación de blog?
Opino que sí, aunque con enormes dificultades. Consensuar que la suma de comentarios es una conversación, es discutible pero aceptable, consensuar que en una conversación de blog el metamensaje es limitadísimo, es indiscutible.
Las exclamaciones y los emoticonos no pueden sustituir a la gestualidad de aprobación, entendimiento y estímulo, ni a las miniréplicas de aceptación, comprensión, ánimo y empatía, ni a las miradas de confianza y atención, ni al contacto físico... faltan recursos de sincronización, confort y halago, todo cierto, pero lo que define una escucha activa no es el metamensaje sino la
satisfacción de escucha del escuchado, su percepción de estar siendo comprendido y de estar siendo atendido, su sensación de estar siendo acogido en confianza y cordialidad.
Prescindir de la utilísima herramienta que es el metamensaje presencial es ciertamente una contrariedad y una limitación pero no un obstáculo insalvable. Yo me he sentido activamente escuchado en algunas conversaciones de blog y si a mí me ha ocurrido, quizás a otros también pueda sucederles.
Pretender escucha activa en un blog es un reto de respeto, cordialidad y sentido del humor al escribir, realmente considerable. Solo por intentarlo va a mejorar mi ortografía, mi prosa, mi aprecio por los demás y mi ánimo. Si lo consigo, parcial u ocasionalmente, podrían ocurrir cosas estupendas que solo me atrevo a imaginar.
¿Qué es y para qué sirve la escucha activa?
He curioseado
EscuchaActiva.com y me parece un sitio que expresa ideas sencillas y correctas para entender qué es la escucha activa. Mi resumen es: aquella en la que el escuchado se encuentra cómodo, casi complacido, hablando.
En los errores de escucha más frecuentes mencionan el de interrumpir. En un blog, literalmente, no se puede cometer ese error ( no todo van a ser desventajas ).
La escucha activa puede servir para que la comunicación sea un elemento de socialización, para caer bien, para negociar, para entender ideas e intereses ajenos, para aliarse, para resolver por el acuerdo...
Seguramente sirve para que el escuchado exponga más de lo que tenía previsto, lo exponga con mayor sinceridad y desee continuar la conversación. En todo caso, seguro que sirve para mantener una conversación por los senderos de la cordialidad, senderos en donde se puede encontrar algún conocimiento nuevo.
La verdad es que se da poco, por desconocimiento, pereza o desdén.