sábado, 28 de diciembre de 2013

Música

¿ Es imprescindible ?


Los instrumentos de percusión despiertan instintos atávicos de baile, sexo y violencia, su sonido sabe a algo. O no.







Los instrumentos de cuerda conmueven nuestras emociones, las despiertan y las remueven, su sonido huele a algo. O no.







Los instrumentos de viento avivan nuestra imaginación y narran momentos, su sonido colorea el aire. O no.








La letra nos ubica en un estado anímico, su intención nos toca. O no.











Sin música la vida no tiene banda sonora, sin música perdemos una herramienta de las que nos hacen entender los intangibles y sin música perdemos una oportunidad para vivir más intensamente las experiencias.

Afortunadamente, es inevitable.

http://www.youtube.com/watch?v=d9EN27Zh_vg


El paciente tecnologizado

¿ Todo ventajas ?


De los más de seis mil quinientos millones de potenciales pacientes que hay en la actualidad, una minoría significativa está tecnologizada, es decir, alfabetizada y con acceso a internet gracias a las herramientas tecnológicas, obsoletas cada pocos meses, que manejan.

Estos pacientes tienen acceso a su historial médico ( diagnósticos, tratamiento actual, citas pendientes, parámetros automonitorizados… ), disponen de ingente información médica a través de internet ( blogs, foros, webs… ) y a través de sus médicos, se responsabilizan de sus procesos de salud/enfermedad, y participan en la toma de las decisiones médicas que les atañen.



Datos, información y conocimiento.






A los datos hemos de pedirles certeza y solidez, a la información, lógica en la integración de datos y al conocimiento, eficacia a la hora de la aplicación de la información.

Internet aporta datos e información ( no siempre ciertos ), seguramente, en pocos minutos, más de la que nadie podría procesar en una vida, pero ningún conocimiento, pues este depende de la experiencia en el mundo no virtual.

La auto-telemonitorización es sin duda fiable.






En la relación médico/paciente tecnologizado, el paciente aporta información y confianza, y el médico conocimiento y apoyo. El cóctel promete pero tiene un riesgo evidente: que el paciente juegue a los médicos y que el médico juegue a los oficinistas, es decir, que crean que la información es conocimiento.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Aprender


¿ Aprender a qué ?

A solucionar problemas reales y de los otros.

Con la tranquilidad de saber que desde el comienzo de los problemas reales, como individuos, sociedad y especie, siempre hemos sido capaces de encontrarles soluciones ( a menudo parciales ).

Entendiendo que un problema es una pregunta o un desasosiego y que una solución es una respuesta o un sosiego.

Calculando que puede que no haya solución, o que haya soluciones múltiples, o que solo haya una, o media.

Y en todo caso, aplicando unos procedimientos aprendidos y razonablemente eficaces, pues la clave está en aprender los caminos útiles para acercarse a las posibles soluciones, a las respuestas, al sosiego.

Negar el problema, inventarse la solución, obcecarse en una solución aunque no resuelva el problema, entretenerse indefinidamente en asuntos previos o colaterales… son procedimientos habituales de posible éxito a corto plazo.

Más consistentemente resolutivos parecen procedimientos como los de:

Entender que hay que CONVERSAR: hablar en un lenguaje comprensible para el interlocutor y escucharle activamente . Útil para acotar y definir en positivo el problema, verlo desde distintos puntos de vista y valorar varias opciones posibles. Aportar creatividad y compartir.






Asumir que hay que BUSCAR AYUDA: conversar con quienes resolvieron asuntos similares, consultar el histórico al respecto y encontrar las herramientas más apropiadas. Con el optimismo de saber que juntos es más fácil.






Determinarse a HACER: ensayo y error, aprendizaje crítico, tenacidad en lo acertado y alternativas a lo infructuoso. Acción y evaluación.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Suma inteligencias

¿ Quién es el listo ?

Afirmaba mi hija de 10 años que yo soy muy inteligente, cegada por su cariño y comparando inadecuadamente niños con adultos.

Le rebatía yo, argumentando y  haciendo la suma de mis inteligencias, obteniendo un balance aseado y discreto, alejado de cualquier muy.







- Intelectualmente, siempre calificado con notables/sobresalientes y tenaz lector, nada me hace destacable.
- Creativamente poco aplaudido, sí tengo cierta capacidad para apreciar intenciones artísticas.
- Físicamente me conformo con la salud y me alejo de cualquier excelencia.
- Socialmente tengo tanto margen de mejora que vivo en el continuo progreso.
- Espiritualmente desconcertado.
- Emocionalmente, el incesante trabajo luce y es verdad que siento cierto orgullo del resultado.

Casi todo el mundo conoce a alguien con varias carreras e idiomas, a un artista, a algún portento físico, al rey de la diplomacia, las ventas y los contactos, a alguien que sabe algo transcendental o a alguien que sabe cuándo necesitas una caricia en vez de un consejo.

Es la resultante de la combinación de inteligencias la que marca si eres listo, es decir, si bailas o te peleas con la vida.

Yo bailo con torpeza, hoy precisamente con mi hija y en general con la vida, pero no me peleo.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Grande

¿ Cuántas veces se lo dijeron ?

Ha muerto Nelson Mandela, eso sí, tan solo su cuerpo.

Imaginemos por un momento cuántas veces le dijeron que lo que pretendía  no era posible, cuántas veces, cuántas personas distintas y con cuántos fundados argumentos.

Cuántas veces le dijeron que su pretensión de acabar con el Apartheid sin una guerra era imposible, cuántas veces le dijeron que eso no podía ocurrir, que no iba a ocurrir.







Él, a menudo contestaba que hay cosas que parecen imposibles hasta que... se hacen.

Su trayectoria política y personal es muy discutible, lo conseguido junto a Leclerc, no.

La verbena

¿ Con quién baila el amor romántico ?

El amor romántico baila con cuatro gigantes de pies torpes y peso decomunal, tres de ellos son la esencia de los instintos que aseguran la reproducción y el cuarto es la esencia de la modernidad.

El primer baile es con el deseo sexual, bomba hormonal indomeñable en la adolescencia, que nos acompaña sine die, y que nos brinda multitud de opciones y ocasiones para la reproducción.

El segundo baile es con el enamoramiento, este baile es tan agarrado que se funden y confunden amor romántico y el gigante. Peligroso baile con una bomba química que anula el razocinio y el deseo sexual indiscriminado y que nos focaliza en una única persona durante unos meses, suficiente como para que aparezca una familia.

El tercer baile es con el apego, un coloso de pertenencia, posesión y rutina, capaz de centrarnos en la crianza y cuidado de lo "nuestro".

El cuarto baile es con una vida longeva y que anela libertad individual, en la que el YO se resiste a transformarse en nosotros.

Si el amor romántico sale, no ya indemne, sino vivo de esta verbena, entonces hablamos de una semilla de mostaza capaz de germinar en un árbol en el que apoyarán sus espaldas los cuatro gigantes para descansar al fresco.

Imagen esta poco común.