¿Para qué sirve?
Hay personas capaces de, con sus acciones, transformar positivamente su entorno y ser alegría y beneficio para quienes les tratan. Son un tesoro por lo valioso y excepcional.
Hay personas capaces de, con sus palabras, transformar positivamente su entorno y ser alegría y beneficio para quienes les tratan. Son un tesoro por lo valioso y excepcional.
Hay personas capaces de, con su presencia, transformar positivamente su entorno y ser alegría y beneficio para quien les tratan. Son un tesoro por lo valioso y excepcional.
Los bebés son un tesoro presencial por todo el amor que ponemos en ellos, nuestra familia y amigos son un tesoro presencial por la confianza y el aprecio mutuo, los voluntarios y religiosos que acompañan a enfermos, excluidos y dependientes son un tesoro presencial por su generosidad.
Acompañar cura la soledad y mitiga el miedo y el dolor.
Acompañar es mucho más que simplemente estar y merece la pena aprender a hacerlo porque es una de las herramientas de transformación positiva del entorno, los demás y uno mismo, más potentes.

Saber mirar, sonreír, medir la distancia, acariciar, sujetar una mano, abrazar, estar de guardia... nos hace útiles y nos hace grandes.