martes, 17 de junio de 2014

...quizás mejor así.

Quizás el bienestar sea la resultante de satisfacer las demandas que cuerpo/mente constantemente nos reclaman: Criterio al comer, aventura, descanso y ejercicio



































Quizás la felicidad sea la resultante de afrontar los problemas entusiásticamente: Asumirlos como inevitables, encararlos como un reto/oportunidad y siempre pidiendo ayuda para aportar más ideas y fuerza, a la posible resolución.





lunes, 2 de junio de 2014

Tradiciones

¿Tienen utilidad?

Nos sitúan en el tiempo como grupo, nos presentan una colección de fórmulas pretéritamente exitosas, nos dibujan el camino hasta ahora recorrido, nos recuerdan en qué somos constantes, nos legan y sugieren un legado, nos ofrecen una oportunidad para mostrar respeto a nuestros ancestros.

Nos invitan a desafiarlas, a transformarlas, a adaptarlas, a romperlas.

Conocerlas, respetarlas y transformarlas resulta realmente útil para conocerse individual y colectivamente pues son un reflejo de la condición humana expuesto con sencillez.


martes, 13 de mayo de 2014

Salud mental

¿ El caos, además de inevitable, es manejable?

Entrenar la mente para que se enfrente a los insoslayables problemas que nos presenta el hecho de estar vivos, con cierta solvencia , parece una idea inteligente, y lo es.

El patrón para calcular la salud mental es el entusiasmo: juego, disfrute, reto, colaboración, ilusión, creatividad, oportunidad y proyectos. Equidistante y remoto, tanto del aburrimiento como del estrés.

La felicidad no es la ausencia de problemas sino el manejo entusiasta de los mismos y la felicidad es una imagen especular y sonriente de la salud mental.

Entrenar la mente con ejercicios de autoestima y de resolución colaborativa resulta sencillo y eficaz.

* Autoestima: Entender que mi identidad, condicionada por mi pasado y mi contexto, queda definida por lo que deseo ser.

Ejercicio: reflexión sobre quién quiero ser y emprender acciones en esa dirección. Al menos una vez en la vida, idealmente a diario.

* Resolución colaborativa de conflictos: Entender que la solución no es que desaparezca el problema sino que este no nos lesione y que cuantas más personas me ayuden, más ideas brillantes y más fuerza enfrento al obstáculo.

Ejercicio: asamblea  con respeto de turnos y palabra, donde presida la colaboración, la utilidad, la despersonalización, la desuniversalización y el humor. Ante cualquier problema, de uno a infinitos participantes, idealmente entre 2 y 5.

El caos se maneja queriendo mejorar y haciéndolo con ayuda.


viernes, 11 de abril de 2014

Inversiones

¿ A corto o a largo plazo ?

* Dormir con sueño, comer con hambre, no cansarse, saborear, calmar la ansiedad con comida-tabaco... satisfacer una adicción o un impulso sexual...

Puro placer, constatación de que la vida tiene momentos estupendos.











* Un trabajo bien hecho y remunerado, paz conyugal y familiar, cantidad y calidad de vida, elevada autoestima, proyectos ilusionantes en marcha...

Satisfacción y plenitud, orgullo y complacencia.












Invertir en uno a largo plazo supone estudiar-instruirse, educarse en valores y sociabilidad, ejercitarse, comer con criterio, entregarse a proyectos, controlar las adicciones...

Invertir en uno a corto plazo es  gozar con los impulsos primarios que nos propone la vida para apreciarla.

Hay que hacerlo todo pero no es posible al tiempo y todo el tiempo.

viernes, 4 de abril de 2014

Risas

¿ Hay que reírse de todo ?

El buen humor es salud, por analgésico y sedante, por sociabilizador y por placentero.

No todos nos reímos de lo mismo aunque todos nos reímos y la risa es un eficaz zaheridor, por lo que además de salud, la risa puede ser una puya.

La sonrisa del otro es el chivato que confirma que el tema es adecuado, que el tono es el correcto, que el ingenio es chispeante, que se entienden los quíntuples sentidos...

Seguramente no hay que reírse de todo pero sí afrontarlo todo con buen humor y en todo caso, reírse a diario por cualquier cosa es imperativo.







jueves, 3 de abril de 2014

El paciente paciente

¿ Nos desesperamos ?

Las vicisitudes vitales implican adversidades y estas con frecuencia implican padecimientos con dolor, miedo, invalidez y/o desprecio crónicos. Accidentes, condicionantes genéticos, enfermedad, senectud...



Las personas que padecen de manera crónica son los pacientes pacientes y ante esta realidad reaccionan de diversas maneras.







- Hay quien asume con naturalidad su circunstancia adversa, con la misma con la que disfruta de las cosas buenas que le suceden.

- Hay quien contrarresta con animosidad su circunstancia, centrándose en lo que puede hacer, sentir y compartir.

- Hay quien padece sin más o crecientemente, por desconexion neurológica o por agotamiento. Estas son personas que precisan paliar su sufrimiento con especial ayuda para evitar complicaciones y encontrar confort ( analgesia y acompañamento ).



Todos, en nuestra vida, somos cuidados y somos cuidadores. Ciudando y dejándonos cuidar vamos dando esquinazo a la desesperación. Si no tenemos a quien cuidar o quien nos cuide, hay que pedir socorro.

martes, 1 de abril de 2014

Mentiras

¿ Cómo gestionar las mentiras recibidas ?

La vida es incertidumbre, es decir, peligro, oportunidad y esperanza. Tiene pocas verdades y siempre con velos. Nos vamos a morir, pero con fecha por determinar, nuestros seres queridos nos aman, pero eso podría cambiar, van a acontecer avatares, pero no sabemos de qué color...

Lo contrario de la verdad es la incertidumbre y con frecuencia su interpretación.

La mentira no es lo contrario de la verdad, sino la decepción de una confianza pedida o regalada. Esa palabra, obra u omisión que quiebra una relación de confianza y que duele.



A corto plazo las mentiras pueden resultar ventajosas para quien las maneja, pero a medio/largo plazo deterioran las relaciones interpersonales con consecuencias nefastas.









Saber si una relación ha de recomponerse o terminar tras una mentira es sencillo porque hay algo visceral de difícil explicación pero inequívoca nitidez que contesta de inmediato.

Son las relaciones dañadas pero con mil condicionantes que aconsejan su mantenimiento las que nos exigen una correcta gestión de la mentira.

La mentira no rompe ni roba tu confianza ( se la puedes volver a dar si quieres ), rompe la relación de confianza.

La astucia aconseja sonreír al mentiroso, tenerle cerca, verle como un aliado, como una inversión, aprovecharnos de que conocemos su esencia, utilizarle liberados del compromiso de la confianza.

Esto se puede aprender ( oportunidades para hacerlo habrá infinitas ) pero conlleva un coste: establecer relaciones, no fluidas sino trabajadas, que rentan pero son agotadoras.