¿ El caos, además de inevitable, es manejable?
Entrenar la mente para que se enfrente a los insoslayables problemas que nos presenta el hecho de estar vivos, con cierta solvencia , parece una idea inteligente, y lo es.
El patrón para calcular la salud mental es el entusiasmo: juego, disfrute, reto, colaboración, ilusión, creatividad, oportunidad y proyectos. Equidistante y remoto, tanto del aburrimiento como del estrés.
La felicidad no es la ausencia de problemas sino el manejo entusiasta de los mismos y la felicidad es una imagen especular y sonriente de la salud mental.
Entrenar la mente con ejercicios de autoestima y de resolución colaborativa resulta sencillo y eficaz.
* Autoestima: Entender que mi identidad, condicionada por mi pasado y mi contexto, queda definida por lo que deseo ser.
Ejercicio: reflexión sobre quién quiero ser y emprender acciones en esa dirección. Al menos una vez en la vida, idealmente a diario.
* Resolución colaborativa de conflictos: Entender que la solución no es que desaparezca el problema sino que este no nos lesione y que cuantas más personas me ayuden, más ideas brillantes y más fuerza enfrento al obstáculo.
Ejercicio: asamblea con respeto de turnos y palabra, donde presida la colaboración, la utilidad, la despersonalización, la desuniversalización y el humor. Ante cualquier problema, de uno a infinitos participantes, idealmente entre 2 y 5.
El caos se maneja queriendo mejorar y haciéndolo con ayuda.

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