¿ Por qué encender y mantener los fuegos ?
Quienes hemos tenido la inmensa fortuna de tener unos padres que han sabido construir un hogar, que no es una casa sino un lugar de amor incondicional y una escuela de vida, hemos notado la cálida mano de la felicidad acariciando nuestras mejillas.
Construir un hogar para nuestros hijos es el mayor regalo, y muestra de amor, que podemos hacerles, además de ser una manera de honrar los desvelos de nuestros padres.
Cuando dejamos nuestros hogares paternos, con la intención de buscar nuestro lugar en el mundo, quizás con la intención de construir un hogar para nuestros hijos, es una suerte encontrar una persona a la que poder sentir como tu hogar, no por incondicional o escuela sino porque te da sosiego, y es una suerte ser el hogar de otra persona.

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