No estamos juntos por estar sino porque somos sinérgicos.
Siglos de tensiones y desencuentros nos convencieron de que juntos somos más, somos mejores, somos valiosos.
Y siglos de convivencia, de organización común, de economía compartida, de interrelación social, de hacer de nuestras familias nuestra familia, lo confirmaron. Siglos para asumir nuestra soberanía y ser dueños de nuestro futuro.
Y ahora, algunos nos dicen que nuestras organizaciones no sirven, que nuestra economía ha de quebrarse, que nuestra sociedad ya no existe, que nuestra familia ha de enfrentarse, que nuestra soberanía no es nuestra. Nos dicen que no somos nosotros.
Y nos dicen que ese parecer lo van a imponer delinquiendo.
No estoy de acuerdo ni con el fondo ni con las formas.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario