miércoles, 29 de enero de 2014

Homenaje a Gregorio Ordóñez

¿Está vigente?


Gregorio Ordóñez planteaba que frente a quienes cometían delitos como expresión de su maldad y sectarismo, para arrebatarles la libertad y la vida a quienes disienten; hay que aplicar la ley, la justicia, la cárcel, la política, la calle, la ética, la reprobación social y la exclusión.



Gregorio identificaba nítidamente a los terroristas con nuestros enemigos, enemigos de convivencia excluyente y enemigos que nos exigen la victoria, la imposición de la ley, la democracia, el estado de derecho, la seguridad de los ciudadanos, la libertad y entonces, por supuesto, la inevitable paz.

La paz como consecuencia de la victoria, la victoria como consecuencia de la lucha y la lucha como consecuencia de los principios y las convicciones.

Con las ideas claras se lucha en todo momento y lugar, cada uno desde su posición y responsabilidad, con el voto, con la manifestación, con la ley, con las fuerzas de seguridad, con las decisiones de consumo, con las decisiones educativas...

Gregorio luchó con su ejemplo vital, con su palabra y con su actividad política.

Gregorio fue un héroe porque tenía miedo pero tenía más valor que miedo, porque tenía mucho que perder pero no quiso incluir en lo que podía perder, a su dignidad.

Señaló a los asesinos, a sus financiadores, a sus cómplices, a sus palmeros, a quienes les justificaban, a quienes les querían comprar y a quienes, por omisión, les dejaban campar.

Nuestros enemigos le dispararon en la cabeza, han profanado varias veces su tumba y desprecian su ejemplo vital.

Nuestros enemigos no están derrotados, aún no están todos detenidos y juzgados, reciben la versión amable de las leyes, no entran, o salen precozmente, de la cárcel, son agentes políticos, campan por las calles, siguen desconociendo la ética y no sufren reprobación social ni exclusión.

Gregorio hubiese querido ver la victoria, pero no se perdió la lucha.

Su lucha está vigente y me resulta inspiradora.

R.I.P.


jueves, 23 de enero de 2014

El resto de mi vida

¿ El pasado dicta el futuro ?


Es justo honrar a nuestros padres, reconocer sus esfuerzos y méritos, es inteligente aprovechar los éxitos de quienes nos precedieron. Es gratificante ser coherente con la propia trayectoria vital y ser responsable de los compromisos adquiridos. Tener una palabra fiable, es un tesoro.










Vivir implica que ocurren cosas, cosas que nos ponen a prueba, que cuestionan lo acaecido hasta ahora, que nos retan.

Curiosidad, adaptación, flexibilidad, ilusión y generosidad.

Respeto y admiración por las excelencias del pasado y expectación proactiva en busca de las excelencias del futuro.

El pasado no dicta el futuro, solo lo condiciona, marca parte del precio a pagar por salirse del camino establecido.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Música

¿ Es imprescindible ?


Los instrumentos de percusión despiertan instintos atávicos de baile, sexo y violencia, su sonido sabe a algo. O no.







Los instrumentos de cuerda conmueven nuestras emociones, las despiertan y las remueven, su sonido huele a algo. O no.







Los instrumentos de viento avivan nuestra imaginación y narran momentos, su sonido colorea el aire. O no.








La letra nos ubica en un estado anímico, su intención nos toca. O no.











Sin música la vida no tiene banda sonora, sin música perdemos una herramienta de las que nos hacen entender los intangibles y sin música perdemos una oportunidad para vivir más intensamente las experiencias.

Afortunadamente, es inevitable.

http://www.youtube.com/watch?v=d9EN27Zh_vg


El paciente tecnologizado

¿ Todo ventajas ?


De los más de seis mil quinientos millones de potenciales pacientes que hay en la actualidad, una minoría significativa está tecnologizada, es decir, alfabetizada y con acceso a internet gracias a las herramientas tecnológicas, obsoletas cada pocos meses, que manejan.

Estos pacientes tienen acceso a su historial médico ( diagnósticos, tratamiento actual, citas pendientes, parámetros automonitorizados… ), disponen de ingente información médica a través de internet ( blogs, foros, webs… ) y a través de sus médicos, se responsabilizan de sus procesos de salud/enfermedad, y participan en la toma de las decisiones médicas que les atañen.



Datos, información y conocimiento.






A los datos hemos de pedirles certeza y solidez, a la información, lógica en la integración de datos y al conocimiento, eficacia a la hora de la aplicación de la información.

Internet aporta datos e información ( no siempre ciertos ), seguramente, en pocos minutos, más de la que nadie podría procesar en una vida, pero ningún conocimiento, pues este depende de la experiencia en el mundo no virtual.

La auto-telemonitorización es sin duda fiable.






En la relación médico/paciente tecnologizado, el paciente aporta información y confianza, y el médico conocimiento y apoyo. El cóctel promete pero tiene un riesgo evidente: que el paciente juegue a los médicos y que el médico juegue a los oficinistas, es decir, que crean que la información es conocimiento.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Aprender


¿ Aprender a qué ?

A solucionar problemas reales y de los otros.

Con la tranquilidad de saber que desde el comienzo de los problemas reales, como individuos, sociedad y especie, siempre hemos sido capaces de encontrarles soluciones ( a menudo parciales ).

Entendiendo que un problema es una pregunta o un desasosiego y que una solución es una respuesta o un sosiego.

Calculando que puede que no haya solución, o que haya soluciones múltiples, o que solo haya una, o media.

Y en todo caso, aplicando unos procedimientos aprendidos y razonablemente eficaces, pues la clave está en aprender los caminos útiles para acercarse a las posibles soluciones, a las respuestas, al sosiego.

Negar el problema, inventarse la solución, obcecarse en una solución aunque no resuelva el problema, entretenerse indefinidamente en asuntos previos o colaterales… son procedimientos habituales de posible éxito a corto plazo.

Más consistentemente resolutivos parecen procedimientos como los de:

Entender que hay que CONVERSAR: hablar en un lenguaje comprensible para el interlocutor y escucharle activamente . Útil para acotar y definir en positivo el problema, verlo desde distintos puntos de vista y valorar varias opciones posibles. Aportar creatividad y compartir.






Asumir que hay que BUSCAR AYUDA: conversar con quienes resolvieron asuntos similares, consultar el histórico al respecto y encontrar las herramientas más apropiadas. Con el optimismo de saber que juntos es más fácil.






Determinarse a HACER: ensayo y error, aprendizaje crítico, tenacidad en lo acertado y alternativas a lo infructuoso. Acción y evaluación.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Suma inteligencias

¿ Quién es el listo ?

Afirmaba mi hija de 10 años que yo soy muy inteligente, cegada por su cariño y comparando inadecuadamente niños con adultos.

Le rebatía yo, argumentando y  haciendo la suma de mis inteligencias, obteniendo un balance aseado y discreto, alejado de cualquier muy.







- Intelectualmente, siempre calificado con notables/sobresalientes y tenaz lector, nada me hace destacable.
- Creativamente poco aplaudido, sí tengo cierta capacidad para apreciar intenciones artísticas.
- Físicamente me conformo con la salud y me alejo de cualquier excelencia.
- Socialmente tengo tanto margen de mejora que vivo en el continuo progreso.
- Espiritualmente desconcertado.
- Emocionalmente, el incesante trabajo luce y es verdad que siento cierto orgullo del resultado.

Casi todo el mundo conoce a alguien con varias carreras e idiomas, a un artista, a algún portento físico, al rey de la diplomacia, las ventas y los contactos, a alguien que sabe algo transcendental o a alguien que sabe cuándo necesitas una caricia en vez de un consejo.

Es la resultante de la combinación de inteligencias la que marca si eres listo, es decir, si bailas o te peleas con la vida.

Yo bailo con torpeza, hoy precisamente con mi hija y en general con la vida, pero no me peleo.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Grande

¿ Cuántas veces se lo dijeron ?

Ha muerto Nelson Mandela, eso sí, tan solo su cuerpo.

Imaginemos por un momento cuántas veces le dijeron que lo que pretendía  no era posible, cuántas veces, cuántas personas distintas y con cuántos fundados argumentos.

Cuántas veces le dijeron que su pretensión de acabar con el Apartheid sin una guerra era imposible, cuántas veces le dijeron que eso no podía ocurrir, que no iba a ocurrir.







Él, a menudo contestaba que hay cosas que parecen imposibles hasta que... se hacen.

Su trayectoria política y personal es muy discutible, lo conseguido junto a Leclerc, no.