viernes, 5 de diciembre de 2014

Todo ahora

Tener en la cabeza una idea clara sobre lo que es inminente y lo que es importante ayuda a poder priorizar las circunstancias y optimizar su abordaje.


Inminente: lo próximo que voy a hacer
Importante: lo que no puede quedar sin hacer


Prioridades: Inminente e importante, Importante, Inminente.


Decidir que todo es importante e inminente es, aparte de mentira, garantía absoluta de estrés e ineficiencia, por lo que merece la pena tener un criterio claro respecto a cómo priorizar.


Decidir que nada es importante o inminente es una sandez de consecuencias obvias.


No hay otra que dedicarle un tiempo a tener nítido qué es y qué no es  importante para mí.







No hay comentarios:

Publicar un comentario