La vida es una sucesión de eventos, algunos previstos, otros buscados y la mayoría inesperados.
Ante todos y cada uno de los eventos la mente aplica el mismo protocolo de actuación:
-Negación ( no es verdad, no parece real, no es así, no es a mí...), para evitarse saturaciones y problemas.
-Miedo ( dudas, pánico, bloqueo...), porque una cosa es asumir el cambio y otra asumir las consecuencias.
-Frustración ( descontento,esfuerzo incómodo,.. ), la de desaprender rutinas, romper inercias, aprender novedades y establecer nuevas relaciones.
-Nueva realidad y otro evento.
Cuando los cambios son provocados, la ilusión, la pasión, la tenacidad ,el compromiso, el aprender de otros y el trabajo en equipo, los hacen un paseo.
Cuando los cambios son fruto de un error o una tragedia, la capacidad de escoger, la honestidad, la reflexión y el apoyo de los demás, son las claves para convertirlos en oportunidad de crecimiento personal.
Cuando los cambios son inesperados y abrumadores siempre bloquean, por lo que es importante sentirse protagonista de los mismos y no su pelele.

No hay comentarios:
Publicar un comentario